martes, 27 de abril de 2010

INVICTUS

Tenéis que realizar las siguientes actividades:

1. Ficha técnica de la película.
2. Breve resumen del contenido (sin entrar en diálogos ni parafrasear lo que dicen los personajes)
3. Tema o temas que se tratan en la película. Explicar como se tratan esos temas en la película.
4. Buscad información sobre Mandela. No copiéis de internet, contadme lo que tras esa búsqueda de información habéis aprendido.

viernes, 16 de abril de 2010

JUAN JOSÉ MILLÁS

LOS OBJETOS NOS LLAMAN
LOS ORÍGENES
Mi pierna derecha

Mi padre estaba en el borde de la carretera, junto a su automóvil. Esperaba, con un bidón de plástico en la mano, que alguien lo recogiera. Yo iba en moto, con un casco que me ocultaba la cara. Me detuve junto a él sin identificarme.
—¿Te has quedado sin gasolina? —pregunté.—Sí —respondió.—Sube.
Mi padre subió a la moto sin haberme reconocido. Hacía cinco años que no nos veíamos, ni nos hablábamos. La última vez que nos habíamos dado un abrazo fue en el entierro de mi madre. Después, sin que hubiera sucedido nada entre nosotros, habíamos ido espaciando las llamadas telefónicas hasta que se cortó la comunicación.
Noté cómo agachaba la cabeza para protegerse del aire. Sin duda, reparó en el alza de mi zapato derecho, pues tengo esa pierna un poco más corta que la izquierda. Mi padre me había hablado muchas veces del disgusto que se habían llevado cuando, tras mi nacimiento, el médico les dio la noticia. Yo nunca lo he vivido como un drama, pero siempre me pareció que ellos se sentían culpables por aquellos centímetros de menos, o de más, según se mire: jamás conseguí averiguar cuál de las dos piernas consideraban defectuosa.
Conduzco con mucha agilidad, colándome entre los coches con movimientos que desde algún punto de vista podrían parecer imprudentes. Noté que mi padre, pese al pudor que le daba el contacto con otro hombre, se cogía a mi hombro con la mano izquierda mientras intentaba pegar a su muslo el bidón de plástico que llevaba en la derecha. Supe que no dejaba de mirar el alza del zapato. Sin duda, se habría preguntado por la posibilidad de que yo fuera su hijo. Quizá recordara la sucesión de médicos por los que había pasado, la cadena de radiografías, el rosario de
soluciones, para llegar al fin a ese remedio sencillo, mecánico, de colocar un pequeño suplemento en el zapato de la pierna más corta. Entonces, ejerció sobre mi hombro una presión que podría interpretarse como una muestra de afecto a la que no respondí.
Al poco llegamos a la gasolinera, donde se bajó de la moto con el bidón de plástico en la mano. Le dije que no podía llevarlo de regreso hasta su coche y él respondió que no me preocupara, que ya encontraría a alguien. Noté que intentaba ver mi rostro a través de la visera ahumada de mi casco. Esa noche sonó el teléfono un par de veces en mi casa, pero colgaron cuando lo cogí.

domingo, 4 de abril de 2010

MÁS POEMAS VISUALES


¿QUÉ SUGIEREN?










EL LAZARILLO DE TORMES

La novela picaresca le debe su inicio a una novela que trascendió los ámbitos del realismo y de los crudos caminos de la vida. El Lazarillo de Tormes, de autor anónimo es la historia de Lázaro Gonzales Pérez, un niño que quedó huérfano a temprana a edad y visto en la indigencia tuvo que trabajar como guía de un ciego con el que comienza a vivir una serie de situaciones rimbombantes.